Sucre, mi ciudad natal, de la que siempre estuve orgullosa y de la
que hoy me avergüenzo, se ha convertido en escenario de repetitivas
turbas de violencia, intimidación, fanatismo, brutalidad, crueldad,
bestialidad, salvajismo e indolencia, protagonizada por cobardes grupos
de jóvenes principalmente universitarios, e inducidas y manipuladas
por lidercillos de pacotilla del Comité Interinstitucional de Chuquisaca,
como Fidel Herrera, John Caba y lo que es mas aberrante por el Rector
de la Universidad Mayor de San Francisco Xavier, Jaime Barrón y por
la alcaldesa de Sucre, Aideé Nava, alentados por la oligarquía cruceña
y en general con la venia de la media luna conformada por departamentos
de Santa Cruz, Pando, Tarija y Beni; en contra de los derechos y libertades
de nuestra población indígena.
Como seguramente es del conocimiento de Uds., grupos de jóvenes enardecidos
de la inculta Charcas, se han dado a la tarea de atacar desde el pasado
año la sede de las organizaciones sociales que conforman el Pacto
de Unidad de las Organizaciones Indígenas Originarias Campesinas y
de Colonizadores de Bolivia y Radio Patria Nueva, a destrozar e incendiar
un sin número de instituciones publicas, como la policía y la sede
que albergaba a la Asamblea Constituyente, atentando así contra las
garantías constitucionales y contra los derechos civiles y humanos,
el resultado: un noviembre negro, con tres muertos de su bando, un
resultado planeado y premeditado, al que querían llegar los cabecillas,
para así poder asignar al gobierno del presidente Evo Morales, el
rol de chivo expiatorio, proyectando en él su crueldad, salvajismo,
brutalidad y encubriendo su debilidad, su temor, su incapacidad y
su paupérrimo pensamiento inflexible.
Sin duda, el vandalismo de esta juventud opositora envenenada al mando
de actores psicópatas coludidos con una prensa que desinforma en lugar
de comunicar con objetividad y ética la veracidad de lo que realmente
esta sucediendo; refleja una absoluta carencia de cultura, educación
y conocimiento, un deterioro irreversible de su salud mental y una
dañada, menoscabada y destruida falta de límites. Las catastróficas
patologías como las que presentan Jaime Barrón, Aideé Nava, Fidel
Herrera John Caba y los parlamentarios del partido ultraderechista
Podemos, lacayos enviados y pagados por la embajada del coloso imperio
yanqui; están promoviendo odio y confrontaciones contra indígenas
aterrados e impotentes y con ello están generando la descomposición
de la población chuquisaqueña y boliviana.
El pasado 24 de mayo, estos mismos grupos vandálicos, cínica y descaradamente
en un acto por demás vergonzoso y deplorable para los sucrenses, impidieron
la llegada del mandatario para participar en los actos del 199 aniversario
del Primer Grito Libertario de América, y protagonizaron una nueva
avalancha, un atropello sucio y desigual; desnudaron, golpearon, amedrentaron
y humillaron a los indígenas que asistieron a participar en el acto,
flagelando y violentando la entereza y la firmeza característica de
esta raza de bronce, así como la dignidad y los derechos humanos de
la población indígena que en Bolivia toda, asciende aproximadamente
al 70%. Con impotencia y dolor leí en los periódicos de México, mi
segunda patria: "Los campesinos e indígenas fueron llevados a la Plaza
25 de Mayo, a un costado de la Casa de la Libertad, donde fueron obligados
por la turba "a pedir perdón" de rodillas y decir que eran forzados
a acudir al acto presidencial" (la jornada 25/05/2008: Ola de violencia
en Bolivia obliga al presidente Morales a suspender gira).
No es sorprendente que los medios de comunicación bolivianos, no hayan
hecho ruido de semejante humillación pública a mis compatriotas, obvio,
la prensa boliviana esta orquestada por miembros del clan que no quiere
perder sus privilegios y que en cambio quiere continuar sometiendo,
explotando y privando de sus derechos y oportunidades a los indígenas.
El desprecio a los indígenas y la guerra emprendida contra el presidente
EVO MORALES, elegido por mayoría absoluta del 53,74% de los votos,
primer presidente con tal alto porcentaje de votación en la historia
de Bolivia, y ORGULLOSAMENTE primer presidente de ascendencia indígena
pura de un país americano; es risible, es como si los burros se pusieran
a hablar de orejas, ya que todos los bolivianos, absolutamente todos:
cambas y collas, tenemos orgullosamente esa digna y valerosa sangre
indígena: aimara, quechua, guaraní, ayorea, etc. etc. De manera que
todos somos indios, unos puros y otros mezclados, pero al fin somos
INDIOS. Aquellos necios que al negar su raza, al tener ideas megalomaniacas
de que son lo que no son, de que son lo que no saben que son, han
perdido su identidad o más bien nuca la han tenido y perder la identidad
o no haberla tenido nunca, es desconocer y avergonzarse de sí mismo,
de la esencia de uno mismo, es negar a nuestros progenitores, es negar
a nuestros ancestros, es borrar nuestra historia de un plumazo.
Estos grupos fascistas-racistas al servicio del imperio, de la oligarquía
y de los intereses de las transnacionales, difaman, insultan, acusan
y, lo que es peor, cuando ya no les queda más argumentos para hablar
en contra, transforman la mentira en verdad y la verdad la convierten
en basura. La memoria colectiva olvidada por estos grupos opositores
de Sucre, los lleva a actuar en lugar de hablar, de dialogar -bien
dijo Freud, que, aquello que no se recuerda se actúa- Con sus actos,
piden a gritos el retorno de las malas administraciones de los regímenes
militares que dejaron a Bolivia con una inmensa deuda, una situación
hiperinflacionaria y un descenso de los ingresos por exportaciones.
Añoran aquellos gobiernos de facto que reprimieron la acción sindical,
que violaron todos los derechos civiles y humanos, que asesinaron
a sangre fría a los trabajadores de los centros mineros. Invitan y
suplican el retorno de aquellos dictadores sanguinarios que conminaban
al pueblo boliviano a vivir bajo toques de queda y leyes marciales,
que cerraban universidades y mataban universitarios, negándonos el
acceso al conocimiento. Ruegan que regresen aquellos paramilitares
que allanaban nuestros hogares a cualquier hora del día, llevándose
como presos políticos o más bien como delincuentes a nuestros padres,
madres, hijos, hermanos, tíos, amigos, cuyo pecado era pensar.
Solicito a Uds. estimados colegas representantes de la psicología
latinoamericana, su más fuerte solidaridad en este momento de dolor
y humillación por el que atraviesan mis valerosos compatriotas indígenas,
así como su valioso pronunciamiento como profesionales comprometidos
con nuestra realidad latinoamericana, afín de repudiar estos hechos
insólitos y manifestarnos en contra de estos grupos opositores parásitos
de la sociedad boliviana; en contra de la oligarquía cruceña pionera
de estas atrocidades y en contra de la política yanqui que sustentada
en el criterio Malthusiano y en la teoría Darwiniana, ha financiado,
ha creado y ha organizado todo este panorama neonazi en Bolivia.
Luchemos desde la psicología para que "Entre los individuos como entre
las naciones, El Respeto al Derecho Ajeno sea la Paz". Benito Juárez
Dra. Ana María del Rosario Asebey Morales
Boliviana-Mexicana Catedrática e investigadora de la Universidad Autónoma
de Querétaro. México